Quizá, como muchos de los que descubrimos a Malcriada a través de sus videos en redes sociales, donde sus personajes tan peculiares parecen salidos de una mente surrealista, fue imposible no engancharme con su estética única, sus rolas y sus video clips. En esta entrevista me quedó claro que nadie trabaja tan duro como ellos. Apenas lanzaron su primera canción ‘Privilegiada’, se aventuraron a una gira por varias ciudades de México, ganando cada vez más seguidores con cada presentación que hacen. Malcriada no solo es una banda súper cool, sino también una de mis favoritas de este 2025.
En la llamada pasada hablábamos de cómo vienen de proyectos diferentes y de cómo se complementan muy bien. Me da la impresión de que, de alguna manera, cada uno tiene lo que el otro necesita. Me refiero a que uno compone y canta y el otro esta más enfocado en la producción y el sonido.
David: Este proyecto no nació como en esta búsqueda de que uno cubriera lo del otro, pero incluso no solo en lo musical, sino también en cosas de personalidad. Sí siento que funciona mucho nuestra interacción. yo luego soy muy paciente y a veces demasiado paciente, y Mathilde es tal vez más ruda. Eso nos ayuda a balancearnos mucho. En los procesos creativos también pasa.
Mathilde: Si, yo siempre he admirado mucho a David y a su proyecto Pepe Pecas. Siempre me gustó mucho cómo produce y cómo compone, cómo hace música, y al principio intentamos hacer música juntos antes de empezar Malcriada, pero nos intimidábamos mutuamente. Yo pensaba «Tengo que hacer algo genial, no puedo quedarme atrás» y nunca salía nada. Pero yo sabía que cuando lográsemos hacer algo juntos iba a salir algo muy chingón. Al final, eso pasó como dos años después de conocernos.



¿Por qué creen que les pasaba eso?
David: Yo creo que era por la admiración mutua.
Mathilde: Sí, exactamente. Queríamos estar al nivel del otro, y eso genera ansiedad. Pero fue cuestión de tiempo y de soltarnos.
David: De entrada, convivíamos mucho cuando nos conocimos. Fue en unos estudios donde ella estaba grabando su primer disco. Yo tenía un socio y teníamos un estudio en el piso de arriba, y, pues, ahí nos veíamos seguido.
Mathilde: Sí, o sea, como que se armó un camp de música en ese estudio, y había un buen de gente haciendo música todo el tiempo. Y yo vivía ahí, a dos cuadras del estudio, y, pues, David siempre estaba ahí, y yo también. Siempre estaban pasando cosas musicales.
David: O sea, los músicos en general siempre están haciendo música, aunque no salga. Créeme que hay un chingo, un chingo de rolas que jamás van a salir, que han hecho muchos músicos. Nosotros hicimos música con muchas personas ahí, en ese camp de amigos. O sea, así funciona muchas veces el proceso creativo, también es eso, ponerte a crear todo el tiempo para decir: «Ah, no es por aquí» ¿sabes? Y fue mucho, o sea, gran parte del éxito de concretar nuestro sonido, fue descartar muchas cosas. O sea, poder saber a qué no queríamos sonar para delimitar bien justo cuál era nuestra línea de sonido en conjunto.
¿Cómo fue que encontraron su sonido como Malcriada?
Mathilde: Pues, justo, la primera canción que logramos hacer juntos y que nos gustó mucho fue Privilegiada. Andábamos cotorreando y salió la letra. Justo íbamos al estudio, así que aprovechamos y la grabamos de un sentón, y ahí quedó la rola. Cuando Pepe Pecas daba shows, yo me subía a cantar Privilegiada, y cuando yo daba shows, Pepe se subía a cantarla conmigo. A la gente le gustaba mucho esa rola, nuestra interacción en la canción y vernos juntos en el escenario. Llegó el punto en el que teníamos un formato de show con rolas de cada quien, pero nos íbamos turnando: yo cantaba una, luego Pepe otra, y así. Era un formato diferente, un poco como lo que está haciendo Charlie XCX con Troye en su última gira. A la gente le encantaba ese formato, vernos juntos, interactuando. Y ahí fue cuando dijimos: «Esto es cool».
«Cuando tocábamos juntos, los shows se volvían más frenéticos. Como intercalábamos entre rolas, nos daba tiempo de descansar y salíamos con más pila. Nos gustó mucho ese rush de ver a la gente súper prendida en los shows«.
David
David: Sí, o sea, esa rola literal la compusimos en un coche. Y sentimos que, cuando la tocábamos en vivo, transmitía algo que a la gente la prendía. Nos encantaba ver ese sentimiento en el público. Además, cuando tocábamos juntos, los shows se volvían más frenéticos. Como intercalábamos entre rolas, nos daba tiempo de descansar y salíamos con más pila. Nos gustó mucho ese rush de ver a la gente súper prendida en los shows. Entonces, sabíamos que queríamos un proyecto más enérgico, pero Privilegiada es muy punk, y tampoco queríamos hacer algo tan, osea, no diría convencional, sino algo un poquito más raro. Si queremos proponer algo o sacar sonidos que no sean tan comunes -aunque no estamos inventando nada realmente nuevo-, creo que nuestro sonido remite a muchos proyectos que ya han sonado así, pero estamos encontrando nuestra manera de plasmar algo con tendencias más nuevas. Nos hemos inspirado en cosas como Hyperpop o movimientos que ocurrieron después de todo esto, como el Witch House. Y, aunque no es algo completamente nuevo, no hay tanto de eso, y nos da mucha identidad. Nos encanta porque, al final, sentimos que estamos proponiendo algo fresco dentro de lo que ya existe.



¿Cómo sienten que ustedes están logrando separarse, incluso dentro de su género, y mantenerse haciendo cosas chidas? ¿Creen que el trabajo que están haciendo en redes y en los shows en vivo es lo que realmente los está llevando a otro nivel? Porque yo sí creo que lo que están haciendo va en serio, porque no solo es un proyecto musical, sino que también parece que hacen un trabajo profundo, y con una intención clara de conectar con la gente.
Mathilde: Sí, le echamos muchas ganas, la verdad. Todo el contenido de redes, todos los videos que subimos, siempre lo hacemos esperando que les guste, que los entretenga, que se sientan identificados. Y, pues, también las rolas y este tour. La verdad, estamos súper motivados con este proyecto de Malcriada, y siempre tratamos de dar el 100% para ustedes, para que lo disfruten y vibren con nosotros.
David: Sí, nos estamos saliendo mucho de nuestra cabeza. Como que estamos tratando de ver cómo la gente va sintiendo el proyecto en todos sus aspectos, desde el show hasta las redes. Y lo que vemos que conecta con ellos, pues, le apostamos un poquito más a eso, ¿no? Siempre buscando mantener una línea de originalidad, pero sí, estamos enfocados en conectar con la gente, que al final es lo que realmente importa.
«No se trata solo de que algo pegue rápido, sino de que logre hacer sentir algo a la gente»
David
Realmente están escuchando a la gente
David: Sobre todo en el contenido de redes, es donde más lo notamos. Por ejemplo, vemos que algo funciona, lo analizamos y pensamos si realmente aporta algo. No se trata solo de que algo pegue rápido, sino de que logre hacer sentir algo a la gente. Entonces, si vemos algo que funciona y tiene ese factor de valor, le seguimos por ahí. Es como tratar de entender a la gente, porque queremos llegar a más personas. Y es muy curioso, porque en redes estamos haciendo este formato de videos que a veces ni siquiera tienen música, pero la gente conecta con el video, escucha la música, les gusta y se quedan. Y eso es genial.
¿Porqué empezar a tourear tan pronto después de lanzar su primera canción?
Mathilde: Pues empezamos a ver la respuesta del público, y además se nos acerco Danny. Danny tiene una banda que se llama Linxez, que en realidad son de Argentina, pero vinieron a México a tourear e hicieron una gira gigante, súper padre. Ya los admirábamos mucho desde antes, o sea, de ver la gira que armaron, estuvo muy cool, son muy trabajadores. Y entonces, se nos acercó Danny y nos dijo algo como: «Oigan, si quieren, les bookeamos unas fechas».
«Antes de las redes sociales y todo eso, así era como lo hacían las bandas… había que salir a tocar donde fuera, y tocar, tocar, tocar»
Mathilde
David: Sí, tal vez era pronto, incluso, pero también fue el impulso de Danny, que nos ofreció esas fechas y dijimos, «pues, ¿por qué no?» O sea, queríamos tocar, y verlos tocar a ellos, a Linxez, nos dio un buen indicador de que eso iba a se, que íbamos a tocar mucho si los foros lo querían. Cuando empezó la gira, el estado del proyecto era completamente diferente, O sea, a nivel de lo que podíamos presentar en los foros, estábamos empezando, teníamos una o dos rolas afuera, muy poquitos seguidores, cosas así. Curiosamente, ahora parecería que, por cómo ha crecido el proyecto en las plataformas, la gira va muy acorde con el proyecto, pero en realidad empezamos la gira cuando todavía no tenía mucho sentido, tal vez.



Mathilde: Sí, y en realidad, antes de las redes sociales y todo eso, así era como lo hacían las bandas para darse a conocer, Osea, había que salir a tocar donde fuera, y tocar, tocar, tocar, ¿no?
David: Sí, Mathilde siempre decía que las bandas también tienen que darse a conocer tocando.
Mathilde: Y sí, las redes sociales están muy padres, todo eso, pero no hay nada como conocer a una banda en un show, que realmente te guste, y que eso te impacte más.
David: También relacionado con lo que dijiste antes, sí, escuchamos mucho a la gente en vivo, sobre todo en cuanto al set list, de qué canción va después de otra. Eso también lo hemos adaptado mucho, viendo su reacción, para ofrecerles un mejor show. Pero sí, lo que dices es totalmente cierto, o sea, no puedes descuidar ningún aspecto del proyecto, todos son importantes. Hoy en día, me atrevería a decir que, sobre todo, para que te inviten a tocar, las redes son muy importantes para que te den buenos tratos. Porque claro, puedes ir a tocar, pero a veces las condiciones de tocar pueden ser muy precarias.
Mathilde: A mi me encantan.
David: Pero, por ejemplo, hay gente que, solo por sus seguidores, ya les pueden pagar, no sé, un cuartito o lo que sea, para que estén más cómodos. Y en ese sentido, para eso sirven las redes. Pero sí, o sea, la gente no te va a ver solo por tus números. La gente te va a ver porque les gusta tu música y porque logras conectar con ella.
¿Qué creen que es más importante, el talento o el trabajo duro?
Mathilde: Yo creo que es una combinación de ambos. Una persona puede no tener un talento extraordinario, pero si le echa muchas ganas, puede llegar lejos. Por otro lado, alguien con muchísimo talento, si no se esfuerza, lo más probable es que no llegue a nada. Y si tienes las dos cosas, talento y trabajo duro, pues mejor aprovecharlas al máximo.
David: Sí, como que el talento puede estar ahí, pero yo creo que el trabajo y la constancia son o que realmente hacen la diferencia. La forma en que planeas tus lanzamientos, cómo estructuras todo, eso es lo que te da una buena imagen y te mantiene avanzando. Y claro, tu habilidad también es algo que tienes que desarrollar, y eso solo se logra con trabajo. no creo que nadie nazca siendo increíble de manera innata como para subirse a un escenario y tocar increíble. Todas las personas que lo hacen, que realmente destacan, tienen un trabajo enorme detrás. Definitivamente.
Mathilde: Si, obvio. El chiste es dedicarle las horas necesarias, tomártelo en serio y darle la importancia que merece.
David: Lo que te dan los años es la experiencia de entender cómo funciona realmente la industria. Porque, aunque seas muy bueno, es importante curtirse viendo cómo son las cosas en la vida real. Uno crece con una versión distorsionada, ¿no? Ves películas como Camp Rock o Escuela de Rock y piensas que así es la música. En Escuela de Rock, por ejemplo, hay un concurso de bandas y hay como 3000 personas viendo, y eso no es nada común en la realidad.



Mathilde: Sí, la realidad es que te van a ver tu tía y tres cricosos ¿no?.
David: Sí, osea, al final es un proceso de descubrir cómo funciona realmente la industria, y eso toma tiempo. Porque crecemos con la idea de cómo es la música y la industria, viendo la tele, escuchando bandas, y te formas una idea que no corresponde a la realidad. Además, cuando ya le entras, te das cuenta de que todo cambia constantemente. Por ejemplo, cuando empezamos a interesarnos por la música, no había redes sociales como ahora, y muchas bandas famosas no dependían de eso. Pero hoy en día, las redes sociales son fundamentales. Hay artistas que están en festivales gracias a su presencia en redes. Por ejemplo, Bellakath, y no digo que no tenga talento, pero es innegable que esa parte tiene un peso enorme ahora.
Mathilde: Oye, vaquero, dale birrete.
David: Hagamos un 6 – 9, mientras me somete
Gracias, chicos.
