Melancolía, sonar fuerte y llegar lejos.

El día que conocí a Andrea, Billy, Víctor y Richie fue en uno de sus ensayos. Platicábamos sobre hacer está entrevista y de repente Víctor me pregunta: «¿Tú amas la música, carnal? Es una de esas preguntas que no importa tanto lo que respondas si no él cómo la respondes. No me lo esperaba. Me sacó de onda. Supongo que por lo directa, quizá porque sonaba personal… pero claro que amo la música, -por eso estoy haciendo esto, pensé- pero creo que sólo le respondí que sí. Él me respondió con «Nosotros sí amamos la música.»
Me contaron después de que querían pegarla bien duro y cómo estaban trabajando para lograrlo. Se escuchaban como si acabaran de encontrar la manera de lograrlo, e iban por todo.
Les pregunté sí tenían un limite, un punto en el que, si no conseguían el éxito que esperaban, lo dejarían y harían otra cosa.
Todos respondieron que no.
Que seguirían en esto porque era más que fama lo que buscaban.
La música ya se había vuelto su forma de vida.
Bueno, chicos. Mi primera pregunta es ¿Cómo se hace un hit?
Víctor: Ay, wey… ¿alguien sabe? (risas)
Richie: Si tú sabes, comenta. (risas)
Andrea: Si uno de ustedes sabe y no lo ha dicho, váyanse alv. (risas)
Billy: Yo tengo una respuesta, porque pues ya he visto ejemplos. hay rolas a las que les ha ido mejor por cómo se lanzan y distribuyen, y la gente las sigue escuchando. Hemos visto, también con otros proyectos, que cuando una rola le pega al sentimiento de la gente, se queda con ellos. Los hace recordar, sentir, pensar, cantar… les despierta algo. Y eso conecta la obra con la persona. Eso influye un chingo.
A veces una rola bien lo-fi es la que mas le gusta a la raza. Incluso de bandas que conocemos, que dices: «Suena súper lo-fi«, y es su rola más escuchada. Para mí, eso es lo más importante. Y también nos lo ha dicho banda pesada que ya tiene hits: si la rola funciona, funciona.
Ahora, también influye la distribución. Cómo la mueves, cómo haces el material. Igual un reel se viraliza. Hay muchas formas de que le llegue a la gente.
Yo creo que ahí entra el marketing, pero también la narrativa y la identidad del proyecto. Si la rola es buena, le va a llegar a la gente. Pero si además cuentas bien la historia -como decir «vivo de esto todos los días y también me la estoy pelando»-, y la gente conecta. Es algo que entienden, sienten, discuten. Y eso también ayuda un chingo: que se hable.
Víctor: Los hits, las rolas, también tienen pistas. Por ejemplo, dicen que cuando le tocas una rola a alguien y te dice: «Ah, me suena como a otra rola», eso es algo que pasa mucho con los hits. Provocan esa sensación, como de familiaridad. Es como si tuvieran algo que ya traes en el inconsciente, de todas las canciones que has escuchado en tu vida.
Y además del feeling, si la rola es honesta, conecta con la gente. So no lo es, no conecta. También está el tema de las melodías: si le sabes a eso, ayuda un chingo. Una buena letra más una buena melodía es el pinche vergazo, ¿sabes?
Y claro, también está lo de la distribución. Como dice Billy, una buena rola se abre paso, pero si no la empaquetas bien, puede que no se abra paso.
¿Ustedes cómo abordan eso? O sea, ¿cómo crean sus canciones teniendo todo esto en la cabeza?
Billy: Yo creo que todo es cíclico. La gente vive situaciones muy parecidas, en general. El desamor, no sé… algún momento de tu vida, como tus cumpleaños…
Andrea: Sí, los sentimientos que nos hacen conectar a todos.
Billy: Hay muchas cosas que la gente puede relacionar con un momento a través de la música, y yo creo que eso es lo que hemos estado haciendo últimamente. Antes hacíamos una narrativa más poética, y luego dijimos: «No, hay que hacer algo que realmente conecte con la gente». Un momento específico que yo sienta que es real, y que también creo que puede conectar con tal persona. Porque al final, sí es información. Lo que escuchas en la música -cantar, hacer letras, hacer la cadencia feliz o triste-, todas esas emociones se conjugan para que escribas algo que le puede llegar a alguien, que le puede ayudar.
O sea, es esa información de «ah, yo me siento así, solo», o… eso que creo que muchas veces pasa, ¿no? De que: «yo he sentido esto con tal persona», y haces una canción sobre eso. Y mucha gente tal vez ha sentido esa misma sensación con sus parejas, o con esto, o con lo otro.


¿Y cómo lo hacían antes, por ejemplo?
Billy: Antes, como que era más abstracto, como que no era tan directo.
Andrea: Yo siento que las canciones que, para mí, yo considero hits en mi vida, pues precisamente ha sido eso lo que me ha hecho conectar ¿no? Que siento que hablan de sentimientos que yo entiendo, o que incluso me han hecho entender sentimientos de mí misma que no comprendía. que no podía poner en palabras lo que estaba sintiendo o pensando, y una canción me lo dijo.
Eso también siento que es algo muy poderoso que puedes llegar a hacer, y que hace que la gente lo agarre, ¿no? Y se lo quede.
Sí, que haya una catarsis, ¿no?
Víctor: Y antes nos pasaba que no éramos claros con el mensaje, y la gente no entendía.
Andrea: Sí, porque luego, de pronto, tú mismo quieres hacer más complejo lo que quieres decir, porque crees que eso es lo que la gente quiere escuchar, o lo que crees que te hace un artista, ¿sabes?
Víctor: Te quieres ver más interesante, más mamón.
Andrea: Y pues sí, hacerlo un poco más pretencioso, la verdad. O sea, y se nota… se siente falso, o la gente no lo entiende, ¿no?
Ajá, a eso voy. ¿Ustedes creen que, cuando estaban haciendo eso, no eran auténticos?
Víctor: Sí, yo se que no era auténtico. O sea, siempre hablo de eso con Billy. yo tuve un despertar: siempre he querido que piensen algo de mí a través de mis composiciones, y no es la realidad. tienen algo que siento, sí, pero no es la verdad completa, ¿sabes? Es como: «vamos a jugar con la fantasía, con cómo nos puedan percibir». Y todo eso son puras pinches capas que no te dejan realmente conectar con la gente, ¿sabes? entonces entendí eso. O sea, sí, lo conecté con mi lado artista, porque en realidad, como persona, yo siempre me he sentido auténtico, ¿sabes? Me he sentido como que sí soy una persona auténtica, aquí, allá, en donde sea. Pero a través de mi arte, sí era muy pretencioso, así… puñeton, wey. e faltaba callo. Y ya entendí por qué: porque me daba miedo, wey… verme vulnerable.
Billy tiene más desarrollado ese rollo. Él siempre ha sido más honesto, y aun así no era claro con los mensajes. Entonces, las rolas de Billy fallaban porque no eran claras con el mensaje, y las mías fallaban por pretenciosas. Por no decir la verdad, por no decir lo que verdaderamente sentía.
Porque soy así como sad. Nosotros somos sad, wey. O sea, somos melancólicos, sad, wey. Y pues no queremos hablar de eso a veces, porque es doloroso, wey. Y eso es lo que conecta con la gente, ¿sabes?
¿Cuál es la diferencia entre no ser honesto y no dar mensajes claros? Creo que son dos cosas distintas, ¿no?
Billy: Creo que se más directo con los mensajes y hablar de cosas más cotidianas es lo que a nosotros nos ha funcionado más. También he visto esa cotidianidad en otras bandas. Luego pasa que una banda tiene un hit bien cotidiano, bien romántico, bien bonito, y después empieza a hacer música rara y compleja. He visto eso muchas veces: la revientan con algo sencillo y después muestran otras facetas.
Al final, tienes que vibrar con algo que diga la música. Sí o sí. Para eso es. Igual la raza se clava más por la identidad, por cómo te presentas, y entonces te ponen más atención.
Ese es otro tema bien interesante: el fan. O sea, el fan más allá del artista. Porque cuando vas a un concierto, tú eres el fan, el espectador. Estás viendo un espectáculo que te saca de la realidad. Y eso también pasa con las rolas. Hay canciones con un mood tan específico que dices: » No mames, la voy a poner tres veces hoy». La escuchas un chingo porque te pone de cierto mood, como si estuvieras en un lugar todo gris, pero esa canción te hace sentir colores. Entonces ya no es gris. Tu espacio, tu entorno, ya no es gris. Conectas con la canción y eso te transforma el entorno.
No es lo mismo salir a correr sin música que con música. Es bien sencillo: pones una rola chida para correr, que te haga sentir conmadre, y te va a motivar. Es casi mágico. Te de más power. O igual estás trapeando en tu casa y pones a Cerati… cambia todo.
Víctor: Estaba pensando eso.
Billy: Es la verdad. He escuchado gente decir: «Wey, si puedes poner la rola mientras trapeas, va a funcionar». O sea, si puedes cantarla en tu casa con la misma libertad con la que la cantarías en un concierto, con el alma expuesta… eso también hace que funcione.
El fan es el espectador que va a conectar con tus canciones. Entonces, ¿qué tan fiel es ese fan? ¿Qué tan sólida es tu tribu alrededor de lo que estas haciendo? Eso influye un chingo. También en la distribución: si ya tienes personas que te ponen atención, aunque sean pocas, eso importa.
Hay artistas que tienen un grupito de 10 fans que van a todos sus shows -en Toluca, en Puebla- Y dices: wow, ese pedo ya está muy cabrón. Que te acompañen, que canten tus canciones, que conecten contigo. La forma en que interactúas con el público influye un chingo en cómo te perciben.
Yo creo que lo más importante es saber cómo conectar con el fan. Porque puedes tener 10,000 oyentes mensuales en Spotify, pero… ¿qué tan fieles son? No es lo mismo que te escuchen mil personas, a que mil compren tu boleto. O incluso solo 10 que realmente conectan y te siguen.
Eso también determina si tu proyecto está funcionando o no. Como me ha dicho Vic: hay fans que van a tu concierto por una sola rola, y a partir de ahí te descubren más. Si tienes una buena rola bien distribuida, alguien va a comprar el boleto solo por cantarla contigo. Y eso está bien chido. Ese es el propósito: hacer buenas rolas, buenos conciertos, buen material.
Aunque suene ñoño, me parece súper importante cambiarle el color al mundo de alguien. Pasar de un mundo gris a uno de colores. Porque eso es lo que la gente quiere: salir de la realidad por un momento. Cuando vas a un concierto, quieres ver algo chingón. Luces, personas disfrutando, algo estimulante.
Y todo eso puede pasar por una sola rola. Una rola que la gente quiere escuchar. Luego te van conociendo, y se vuelve una reacción en cadena en cada show. Los shows son súper importantes. Y un buen show se construye entre el proyecto y el fan. Tiene que haber atención, conexión, para que haya un seguimiento real.
Víctor: También influye mucho platicar con otras bandas. En nuestro caso, siempre hemos tenido la fortuna de tener amigos, wey, que son muy talentosos y que han logrado cosas muy chidas. Y vas platicando con ellos, pimponeando información, y te das cuenta de que muchas cosas que decimos aquí son cosas que nos han enseñado… y otras que descubrimos por prueba y error.


Poder hablar con gente que ya ha pasado por este camino es algo bien importante. Igual que tener empatía con el fan, como decía Billy. Porque vas a un show y ves a alguien cohibido, y te recuerda a ti mismo de lunes a sábado. Y dices: «no quiero estar aquí, wey», ¿sí me entiendes? Entonces se trata de eso: de tener empatía para poder llevar a esa persona a un lugar más chido, hacerlo vibrar. Pero eso, tú como artista también tienes que vibrar primero.
Y sí, todo ese rollo se conecta. Por eso es bien importante lo que nos han enseñado otras bandas que ya pasaron por esto. Es chido escuchar a la gente que sabe.
Billy: La comunidad de otros proyectos… Eso que decimos de los hits, lo hemos visto en otras bandas. Digo, hablando del tema del hit, lo hemos visto en bandas amigas. De repente, un batazo… y ya están en otro pedo, ¿no?
Ahorita que mencionaban la onda de los fans y todo esto del bedroom pop, yo creo que es muy importante que las bandas salgan a tocar, que el público las vea en persona y las escuche en vivo. A veces es muy diferente cómo suena la canción en el disco o en la grabación, a cómo se siente en vivo.
Ustedes, además de estar haciendo todo esto de marketing y grabaciones, también están saliendo a que los vean, ¿no? ¿Qué tan importante lo ven ustedes? ¿Es mitad y mitad, o está inclinado más hacia un lado? ¿Qué tipo de respuesta han visto por parte de los fans, ya sea en el escenario o en redes sociales?
Víctor: Es como una esfera que se hace girar toda. Haz de cuenta: sacas la canción, la promocionas, tienes buena presencia en redes y tocas en vivo. Haces un buen show, y eso a su vez te genera material para seguirte manteniendo vigente mientras sacas la siguiente canción. Es como una rueda que va girando.
Para mí es un elemento importante. Hay bandas para las que tocar en vivo puede ser menos clave, pero para nosotros sí lo es. Nos hace ensayar, nos conecta. Y cuando es un buen show y la gente se entrega -porque no todos los shows son así-, es una pinche sensación única, carnal. Es como una droga nueva. Esa euforia que se siente en las personas… cuando la sentí por primera vez dije: «No puedo parar, necesito volver a sentir esto».
Para mí, eso es importante. No todos los eventos te generan eso. No es fácil ese rollo.
¿Dirían que eso se ha hecho más común últimamente?
Víctor: Cada vez pasa más seguido. Te vas dando cuenta de los patrones, como lo que hablábamos hace rato. Empiezas a ver: «¿Cuál es el patrón que nos lleva a sentir eso?»
Y ahí es otro mundo. Así como con los hits hay un montón de cositas, en el vivo también hay sus cosas: cómo acomodas los visuales, la energía con la que hacer el performance, todos esos rollos. Si combinas buenos elementos, y el público está en ese modo…¡pum!
¿Ustedes sienten que realmente reciben la energía del público?
Víctor: Sí, es una sensación única, carnal. Cuando el público se te entrega, se siente… es otro pedo. Es algo que no te puedo explicar bien cómo se siente, pero se siente muy cabrón.
Billy: Creo que algo importante es el famoso meet & greet. Hay artistas que lo manejan como algo exclusivo, como parte de su producto. Es un negocio, hacer un evento. Pero también está la otra parte: la interacción natural que puedes tener con el público, sobre todo si eres un artista más independiente. Y yo creo que eso es súper sano y súper bonito de hacer.
Tenemos amigos que hacen dinámicas así. Nosotros casi no lo hacemos, pero alguna vez lo hemos hecho y está bien padre. Terminas de tocar y dices: «Nos vemos en la mesa de merch». Ahí cotorreamos, y también la gente compra un sticker, una camiseta… y se va creando esta comunidad. Conoces a las personas que van a tus shows, sabes más de sus vidas. Y eso está muy chido.
Al final, somos seres humanos interactuando por un bien común: pasarla bien en un evento, inspirarnos y hacer cosas. Esa interacción humana me parece muy importante. Tener ese respeto mutuo, sumarle la experiencia de la música, del arte… y ese giro que da la vida. Porque, no sé, hay personas -y a mí también me pasa- que están en una oficina y luego, de repente, tienen otra vida, otra sensación, en algo completamente distinto: en un evento de música.
Yo creo que eso también está bien chido, como cambiar la percepción del ambiente, mutar hacia algo que te haga sentir bien. Y al final, vuelvo a lo mismo: conoces a los fans, a las personas que van a escuchar música, y eso es algo súper chido de vivir. Terminas compartiendo.
Y compartir, al final, es algo súper importante en toda está dinámica de hacer eventos, ¿no? El fan -como ya lo dije, y lo voy a seguir pensando siempre- es súper importante en todos los aspectos.
Richie: Incluso yo he visto, por ejemplo, que hay muchos artistas que casi no tocan en vivo, pero tienen comunidades súper, súper fuertes. Entonces se trata de, de alguna manera, crear ese espacio, ¿no?
Si estás tocando en vivo, pues conocer a la gente que va a tus shows, platicar con ellos… y en caso de que no se pueda -como pasaba mucho durante el COVID, que fue cuando descubrí a muchos de esos artistas-, que aun así exista esa experiencia de interacción entre el artista y fan. Eso lo hacían mucho en Discord, en Instagram, en diferentes plataformas.
Y luego esos artistas explotan, porque ya tienen esa conexión con el fan, aunque para ellos no sea lo primordial tocar en vivo. Pero están logrando el mismo objetivo.
Víctor: Sí, está súper chido. Tenemos unos amiguillos, por ejemplo, que tienen una comunidad muy fuerte en Discord con sus fans, que tienen su rollo, su onda. La pinche industria ha cambiado un chingo.



Y ahora que lo mencionan, me hace todo el sentido. La verdad, yo antes pensaba que era indispensable estar en un show, que la gente te viera en vivo, que hubiera esa interacción directa -platicar con los fans, convivir en el backstage, en una fiesta, lo que sea. Pero ahora pienso que, más allá del formato, lo que realmente importa es la conexión. Al final, lo que el fan busca -y lo que sostiene todo esto- es sentir esa conexión real con el artista, esté donde esté.
Víctor: Hay artistas que no tocan, y está bien, pero a mí sí me gusta ese pedo. Imagínate lo importante que es: ¿cuánto dinero no generan los festivales? Es enorme la importancia del live show para miles, millones de personas alrededor del mundo.
Ahorita, por ejemplo, tengo el chip medio fundido con los festivales, ya ni voy ni nada de ese rollo… pero no mames, invertí una fortuna en eso. De morro vi un chingo de proyectos en vivo, y no cambiaría ese pedo por nada.
La experiencia en vivo… a mí me mama. He llorado en conciertos. Así, literal.
¿Qué otras cosas los motivan? O sea, podría preguntarles qué los inspira, pero creo que va más por el lado de qué los mueve. Como eso de: «me motiva llegar, agarrar la guitarra y ponerme a componer». ¿Qué otras cosas les provocan ese impulso a ustedes?
Víctor: Pues no sé… los deseos de trascender. Eso es lo que me mueve. Los deseos de llegar lejos, de que el material se mueva, ¿sí me entiendes? De dar a conocer el arte. Eso es lo que me mueve.
Billy: Sí, a veces se vuelve algo como… no sé, tal vez estoy muy cansado del día, o lo que sea, me voy a desvelar para hacer esto… y lo hago. ¿Por qué? Porque es algo que quiero.
Andrea: A mí me motiva, en mucho de lo que hago, el deseo de conocer más el mundo y entender mejor la vida. No me refiero a encontrar respuestas, así como: «ah, sí, esta es la verdad», no. Más bien en el sentido de que se disfruta mejor esta vida cuando encuentras lo tuyo. Y el proceso de encontrar lo tuyo puede ser muy hermoso. Puede implicar a otras personas, puede implicar trascendencia… o tal vez no.
Pero, al final de cuentas, en mi caso personal, lo que me motiva es ese deseo de conocer cosas, de saber más, ¿sabes? De conocer el mundo, de ver todas las formas de hacer las cosas, de expresión… cosas que a mí no se me ocurrirían. A mi eso es lo que me inspira.
Cuando llego y veo algo que me hace decir: «wow, ¿de dónde salió esto? ¿De dónde salieron estas ideas?» -ya sea música, arte, o cualquier otra cosa- incluso a veces las formas de actuar de otras personas.
Siento que va por ahí: tengo un deseo de ver qué más hay.
Richie: Sí, a mi me motiva mucho el poder compartir la música y conectar con otras personas, ya sea arriba o abajo del escenario. Como cuando vas a un concierto y sientes que todo el mundo está en la misma sintonía… eso me gusta mucho.
Es como lo que dice Vic: cuando ves que la gente está conectada con la música que haces, y se siente como una droga nueva. A mí me encanta ese sentimiento de alegría, de emoción… poder compartir algo que me gusta tanto con gente a la que también le gusta tanto. Eso nutre. Nutre mucho a todos los que estamos ahí involucrados.
Listo, chicos. Muchas gracias.

