Perfecto Miserable – Canciones que nunca terminan y como hacer un ataque termonuclear con una lata de Monster.
¿Alguna vez has intentado hacer una bomba con una lata de Monster?
Yo tampoco. Pero Perfecto Miserable sí. O bueno… algo así.
No sé muy bien cómo explicarlo, pero hay algo en Perfecto Miserable que me parece increíble. Sus canciones suenan simples… hasta que te das cuenta de que nada está ahí por accidente. Todo está puesto con una intención casi maniática. Y cuando los escuchas hablar entiendes por qué: estos cabrones no dejan una canción en paz hasta que la han destruido, reconstruido y vuelto a destruir otra vez.
Tiene un sonido joven, directo, medio insolente, que se nota tanto en las melodías como en las letras. Y lo más sorprendente es que sin proponérselo demasiado parecen estar metidos en un movimiento sonoro importante para su generación: un indie en español que no pide permiso ni intenta encajar, simplemente existe porque tiene que existir.
Y lo más curioso es que, aunque estén en España, hay algo en ellos que conecta directo con Latinoamérica. No sé si es la sensibilidad, la crudeza o ese humor que no sabes si viene del cansancio o de la sinceridad absoluta.
Hablé con ellos y entendí que sus canciones nunca están realmente terminadas, que sus ideas cambian de forma y que su manera de crear es tan improvisada como precisa. Algo así como una explosión controlada.
En este tiempo que llevan como banda ¿qué han visto que haya evolucionado o cambiado, ya sea en el contenido o en la manera de ver las cosas?
Pablo: ¡Uff! Ha cambiado muchísimo. Es que claro, a ver… para empezar, tenemos que decir que tenemos grabados dos discos. O sea, que este disco ‘Termonuclear’ y todo esto que está saliendo ahora ya es bastante antiguo -rollo igual dos o tres años, depende de la canción-. Por lo tanto, muchas cosas de las que te vamos a decir ahora tampoco tendrán mucho sentido hasta que salga el siguiente disco.
Pero bueno, ha cambiado mucho nuestra perspectiva. Empezamos primero simplemente cuando salimos del instituto haciendo… todavía no se llamaba Perfecto Miserable, era como otro proyecto, pero éramos los mismos o parecidos. Hacíamos covers y tal, obviamente eso no nos llenaba, era solo para practicar los instrumentos y todo eso.
Pero ya desde que somos Perfecto Miserable ha cambiado todo. Al principio, con estas canciones, empezamos -yo diría- más lo-fi, más así, un poco más pop igual. Queríamos, pensábamos que éramos alternativos, pero tampoco lo éramos en exceso.
Y no sé… ha cambiado. Es que es eso: con el siguiente disco hemos entrado más en géneros que no habíamos abordado tanto, que nos han empezado a gustar ahora. Por ejemplo, el midwest emo, un poco también de shoegaze, que siempre nos ha gustado, pero en el primer disco no se explora tanto.
Y sí, ha cambiado mucho. Tampoco nuestra forma de hacer las cosas, pero simplemente han ido evolucionando un poco nuestras influencias. Seguimos siendo, yo creo, sobre todo indie o alternativo o lo que sea, pero bueno, hemos ido añadiendo otros elementos.
Nello: También la cosa es que somos medianamente jóvenes para empezar una banda. Pues yo creo que se nota mucho, también, porque al principio no teníamos ni idea de tocar, básicamente. Y ahora, pues, sabemos tocar mínimamente. Tampoco somos aquí prodigios, pero bueno, nos defendemos un poco más.
A la hora de componer, las primeras canciones que hicimos eran muchísimo más básicas; las estructuras no las teníamos tan pensadas. Era un poco lo que salía, y sí que con las nuevas canciones se nota que es una cosa más elaborada, digamos. Tampoco es eso… no es virtuosismo, pero está guay.
Y es donde hemos llegado, sinceramente. También siguiendo referencias y tal, como que hemos encontrado nuestro sonido, hacia donde queremos tirar. Porque al principio era como: “guay, queremos hacer de todo, no sé qué”, y cada canción sonaba a una cosa completamente diferente.
Pablo: Pero también es eso… mucha de esa parte nos ha pasado a nosotros, que en realidad llevamos muchos años -no con este nombre de proyecto exactamente así-, pero, digamos que tocando juntos llevaremos cinco o seis años. Lo que pasa es que teníamos 16 o 17 años, no teníamos ni idea. Entonces la mayoría de cosas que decimos ahora -de canciones básicas y tal- nunca llegaron ni siquiera a salir.
Estuvimos tocando dos años antes de que saliese nuestro primer single, que lo grabamos en un matadero abandonado.
Nello: Literalmente.
Pablo: Y eso ya era muy antiguo. Pues antes de eso todavía llevábamos dos años, o sea, habían pasado dos años y estábamos tocando. Lo que pasa, lo que hemos hecho, es que todas esas canciones que decimos que eran muy básicas -la mayoría, muchas- las hemos tirado. Pero las mejores, durante los tres años que llevan compuestas, las hemos cambiado de arriba a abajo.
Por ejemplo, está última ya estaba hecha hace tres años y llevamos un montón de tiempo tocándola. Pero para esta versión hemos cambiado totalmente la melodía, hemos cambiado totalmente la letra, hemos cambiado el estribillo… solo quedan, básicamente, los acordes y el riff, que son del principio. Y luego hemos añadido toda la parte final.
O sea, que todas estas cosas ya son cosas que nadie sabe, solo la gente de Castellón y de por aquí que nos ha visto tocar. Pero bueno, esperamos que ahora toda la gente que nos escucha vea que ya estamos centrados y tal.


¿En qué piensan cuando deciden modificarlas o qué los motiva a cambiarlas?
Pablo: Yo creo que nos viene de ser todos bastante críticos, la verdad. Y encima es eso: a los artistas les suele pasar que te quemas de tu propia canción, pero a nosotros nos pasa antes de ni siquiera haberlas grabado, porque ya llevamos un montón de tiempo con ellas.
Entonces decimos: “Las vamos a grabar”, pero toda la gente -digamos nuestro círculo- ya se las conoce, y es como que queremos innovar un poco más. Entonces es básicamente eso: empujarnos a más y más.
Yo, por ejemplo, escucho la canción e intento, no sé, en cada segundo meter la mayor cantidad de ideas posibles. Y es como… simplemente -igual por complejo de inferioridad o algo- no me quedo tranquilo hasta que no le hemos dado vueltas y vueltas, y estoy muy satisfecho con cada parte de la canción, ¿sabes?
Nello: Bastante perfeccionista, Pablo, la verdad. Bastante, bastante… a veces demasiado. Sí que somos todos un poco así, pero a lo mejor eso nos perjudica un poco, porque entre canción y canción tratamos ocho años en sacarlas, literalmente, de tanto estar dándole vueltas y vueltas.
Guille: Antes de sacar cada canción, tenemos como veinte versiones de demos, con pequeños cambios.
Pablo: Para esta última les mandé, creo, unos diecisiete clips de diecisiete estribillos distintos, porque no me decidía. No nos gustaba el estribillo y no me decidía… hasta que hicimos eso: llamamos a unos amigos por Discord, hicimos una votación y el que fue más popular se quedó. Y ya está, porque ya no podíamos más.
Nello: Además, ‘Termonuclear’ y esta última, por ejemplo, las hemos grabado como cuatro veces cada una, y ha habido tres grabaciones que se han ido a la basura porque no nos convencieron.
Pablo: Nadie las verá nunca, porque no estábamos satisfechos.
¿Cómo es para ustedes lidiar con ese perfeccionismo dentro de la banda?
Nello: Bueno, no demasiado… pero somos un poco difíciles.
Pablo: Es más, cada uno consigo mismos, ¿sabes? Yo con las ideas de Nello, las de Guille o las de Álvaro no me meto, pero con mis propias ideas sí que soy muy crítico y las cambio mucho. Normalmente nos dejamos ese espacio para que cada uno trabaje y critique su propia parte, ¿sabes? Entonces, la convivencia no es complicada.
Nello: Sí, también somos bastante de personalidad… somos muy relajados todos. A veces estamos un poco hasta los cojones de tanto recambio, recambio, pero bueno, luego sale para mejor, para la canción. Así que no solemos quejarnos mucho.
¿Vale la pena tanto perfeccionismo?
Nello: Sí, totalmente.
Pablo: Sí. Para mí se sufre mucho, pero vale cien por cien la pena. Y es eso… si ‘Termonuclear’ hubiese salido tal como la grabamos hace tres años, yo creo que a nadie le habría gustado. O sea que este proceso, al menos para mí, es importante.
Háblame de esa canción, por ejemplo, ¿cómo fue el proceso y cómo eres tú en ese momento?
Pablo: No sabría decirte mucho. En cuanto a la composición, un día -hace ya dos años y medio o tres- se me ocurrió en mi casa el verso y el estribillo. Bueno, primero el verso. Luego estuve trabajando un par de semanas hasta que se me ocurrió el estribillo, se la enseñé y la grabamos.
La cosa es que yo estuve un año de Erasmus, por lo tanto… yo grabé mi parte, pero luego tuvimos unos problemas con la batería. Tuvimos que regrabar la batería, y yo ya estaba de Erasmus, entonces lo hicieron sin mí. Cambiaron algunas cosas y no nos acabo de gustar, más bien la grabación en sí.
La canción estaba, pero faltaba la parte final, la de “no quiero volver a casa”, toda esa movida faltaba. El resto estaba casi perfecto, pero sin guitarra secundaria. Y justo en ese caso fue menos un problema de composición -aunque esta parte que añadimos luego creo que le suma mucho a la canción-, y más un problema de grabación.
En general, ha salido muy bien la grabación hasta ahora.
Nello: Es gracioso, porque la hemos sacado y ha tenido más o menos éxito, y aun así a Pablo sigue sin gustarle la grabación. Recuerdo que la canción tenía como cincuenta mil reproducciones en YouTube y Pablo seguía en plan: “A ver, es que es un buen tema, pero suena a mierda”, totalmente descontento, (risas).
Pablo: He aprendido a aceptarla.
O sea, ¿todavía quisieras hacerle cambios?
Pablo: Sí, sí. Me viene -no sé si conocerás el grupo- ‘Car Seat Headrest’. Es uno de mis grupos favoritos, de Will Toledo. Y me gusta mucho el enfoque que tiene él. No sé si lo conocerás, pero bueno… para los lectores, por ejemplo, él tiene un álbum que es ‘Twin Fantasy’, que grabó con su Macbook. Era súper, súper, súper lo-fi, porque solo tenia ese Macbook, y lo grabó directamente con ese micro, O sea, suena fatal. Fue en 2011, me parece.
Luego grabó más cosas, se hizo bastante famoso y lo regrabó seis o siete años más tarde. E incluso, además de regrabarlo, le añadió partes y cosas así. Me inspira mucho ese artista y me parece muy guay su comprensión del arte, como algo que simplemente… llega un momento en el que lo tienes que sacar al mundo, porque no puedes estar diez años haciendo algo.
Pero también es algo que, si dentro de cinco años se me ocurre una idea para ‘Termonuclear’, pues igual no la regrabaría, pero a lo mejor en los conciertos la añadimos o algo así. Es como que siempre es un proceso que yo nunca veo que acabe, para mí, porque yo sigo existiendo… y sigo cambiando.


¿Cuándo dices “basta, hasta aquí”?
Nello: Cuando nos enfadamos todos con él, (risas)
Sí, tiene que haber un límite también. Ahora que dicen que quieren ser más constantes, ¿tienen una estrategia o alguna meta que quieran cumplir pronto?
Nello: Lo que hicimos fue que, hace medio año más o menos, dijimos: para tener canciones más preparadas y no estar aquí diez años con cada una, nos ponemos una fecha límite para llegar al estudio y grabar un álbum. Y eso hicimos: nos pusimos una fecha y dijimos: para está fecha tiene que estar el álbum hecho. Eso sí ayudó a meternos prisa de verdad y acabar las composiciones.
Por ejemplo, todas esas canciones ya las tenemos grabadas, nos cuadran bien y no queremos regrabarlas no nada. Así que eso ya lo tenemos listo para lanzar.
Con el primer álbum -el que va a salir ahora, que ese era el segundo álbum- hicimos un poco lo mismo, pero con las instrumentales, básicamente. Ya teníamos las ideas medianamente hechas, las grabamos, las revisamos, las grabamos dentro de una fecha límite más o menos, y ahora estamos añadiendo voces, arreglando alguna cosa… y ya prácticamente está.
Entonces eso: ya tenemos lanzamientos preparados, básicamente.
Pablo: Más o menos, suele ser la deadline que tengamos en el momento en que la queremos entregar y que salga. Nos la pasamos… y a las dos semanas de cuando tendría que haber salido, ahí y ame dicen “se acabó”, y ahí sí que sale de verdad.
¿Cómo es la escena en Castellón?
Nello: Aquí hay muy poquito. La suerte es que estamos cerca de Valencia, y Valencia es ciudad grande, ahí sí que hay un montón de bandas. Pero aquí, en Castellón, se pueden contar con los dedos de las manos prácticamente. Yo de hecho, hace medio año estaba en la mitad de las bandas de la ciudad… pero porque hay como cinco o seis.
Está guay, sí. Mola porque, aunque seamos pocos, cada banda lleva un rollo muy diferente. Y como es muy pequeñito, nos conocemos todos, básicamente; hay bastante hermandad entre todos. Hay una sola sala de conciertos, entonces siempre vamos a la misma. El barman de la sala de conciertos es el cantante de otro de los grupos en los que también estoy, y está muy guay.
Hemos creado una mini escena. Después de la cuarentena del COVID empezaron a salir más bandas y gente más joven, y está guay.
¿Cómo hacen para sobresalir? Por ejemplo acá en lugares como Ciudad de México, hay mil bandas y mucha competencia-o influencia- entre ellas. Entre más diversidad hay, más te empuja a ser mejor. Ustedes, que han logrado sobresalir ahí en Castellón, ¿cómo lo hacen sin todo ese ecosistema alrededor que los empuje?
Nello: Es que también, como España es bastante más pequeña que México, por ejemplo, las bandas de Valencia nos quedan muy cerca. Y ahí, pues, cuando empezamos, me acuerdo que era rollo: Wow, quiero sonar a La Plata, quiero sonar a… yo que sé, Mujeres”, a todas esas bandas que hay en otras ciudades. Aunque no los tengas al lado, al final hemos visto a todos.
Entonces sí, aquí no había tanta competencia. De hecho, creo que nos ha ayudado bastante a crecer como banda el hecho de que no haya tantas bandas en nuestra ciudad y que sea más pequeña. Nos ha ayudado… y a la vez no, porque ya no puedes hacer mucho más aquí. Pero sí que te ayuda a destacar al principio, porque en Valencia se montan tres bandas al día y, al final, muchas no destacan ni nada.
Pablo: Pero yo creo que es un poco horrible ser una banda de una ciudad pequeña. Porque, no sé qué decirte… ahora tenemos al menos un poquito de números o lo que sea, pero cuando empiezas, no tienes nada que ofrecer. Lo normal, creo yo, para una banda cuando empieza, es dar conciertos en la ciudad de “X” banda, y luego ellos vienen a la tuya. Entonces, si eres de Ciudad de México -supongo-, o si eres de Madrid en nuestro caso, todo el mundo quiere ir a donde estás tú a dar un concierto.
Pero claro, a Castellón a dar un concierto no le interesa a nadie. Entonces, al final, te quedas totalmente en tu burbuja, con tu gente. Por ejemplo, Valencia está cerca, pero hasta que hemos tocado en Madrid -y solo hemos tocado una vez por ahora- ha sido una odisea. Han sido muchos años en absoluto silencio por parte del resto.
Nello: Yo creo que ha estado guay, ¿no? Justamente conciertos hemos hecho muy pocos, y creo que también ha estado bien porque nos hemos podido centrar más en componer, en la parte de hacer música más que en tocarla en vivo. Pero sí, ahora tenemos un poco más de ganas, y esperamos poder movernos un poco más.



Háblenme de sus videos, porque parece que todos tienen una misma estética.
Nello: Los he hecho yo todos. Bueno, casi todos los que tenemos, menos uno o dos , que creo que los hizo Guille, de los primeros temas. Pero los últimos dos, que son los que han pegado un poco más, sí los hice yo.
Nada, hacer un plan con la única cámara que tengo, un poco de imaginación y poco tiempo. Y sí, están graciosos, a la gente les ha gustado, creo.
Pablo: Mira, te lo digo: llegó Nello, teníamos ‘Termonuclear’, teníamos creado el videoclip de la canción en tres días -estaba hecho para salir en tres o cuatro-, y llegó Nello, no sé si de Barcelona, de tocar con su otro grupo, totalmente reventado. Fuimos al local, nos subimos en un coche y dijo: “He traído esta pistola”. Le pidió a Guille que trajera los cables y dijo: “Me gustaría que el video fuese sobre una bomba”.
Por ejemplo, la bomba -que es una lata de Monster- le encontramos tirada en el suelo donde estábamos grabando. Si no hubiese estado esa lata de Monster tirada, pues no sé qué habríamos hecho… pero bueno, la encontramos allí, nos fuimos al lado del local, al primer sitio que vimos, y simplemente…
Nello: Están bastante improvisados. Yo, con los dos videoclips, tenía pensado algo parecido: un mínimo de narrativa, en plan “quiero que pasen cosas”, pero muy por encima. No sabía ni dónde, ni cuándo, ni con quién, pero bueno… quería que pasaran esas cosas de historia.
Sobre todo el de ‘Termonuclear’, porque estuve viendo muchos videoclips de My Bloody Valentine, como ‘Only Shallow’ o uno de esos grabados en un descampado con una VHS y muchos efectos. Quería algo así, simple, sin mucha historia.
Y como no tenemos presupuesto, no tenemos dinero ni nada -de hecho, no me han pagado nada por los videoclips, eso ya lo tendremos que hablar, (risas) pues eso. Lo grabé, y luego a jugar un poco en edición, en montaje, con efectos y tal. No sé, quería que fuera visualmente impactante.
¿Qué esperan ahora como banda para este próximo año?
Pablo: Pues lo primero que esperamos, yo creo que todos, es poder ir a Latinoamérica lo más pronto posible. Lo más pronto porque en España nos aburrimos… tampoco nos quiere nadie.
Lo que más queremos es, sobre todo ir a México, y bueno, por toda Latinoamérica. Y no sé, como llevamos dos años enteros solo componiendo, tenemos ya muchas ganas de tocar ahí.
Sobre todo, lo que nos apetece es hacer una gira de verdad. Estamos viendo cómo organizarla y poder estar unos cuantos meses, cuando salga el disco, tocando por ahí.
¿Han recibido muchos comentarios desde acá?
Guille: Muchísimos. La verdad es que sí, han sido bastantes.
Pablo: La verdad es que el público de Latinoamérica ha sido bastante, muy bueno. Tampoco me quiero enemistar, pero es muy distinto al público español, yo creo. No sé, con la gente que hablo, recibes puro amor.
El público español es como… no sé si conoces el termino ‘gatekeep’, pero básicamente quieren que seas su grupo secreto, ese que ellos conocen y nadie más, ¿sabes?
Pero la gente, al menos la que nos habla desde Latinoamérica, es distinta: te desean éxito, quieren que todo el mundo te conozca, que seas un grupo reconocido. Entonces, te hablan mucho más, te recomiéndan a sus amigos y todo eso. No sé, se siente muchísimo más amor por parte de ese público, en ese aspecto.
Nello: Yo creo que es gracioso porque estamos a medio camino entre españoles y latinoamericanos. Hemos pillado mucha inspiración de muchas bandas latinas, y también somos de España, así que es un poco como… allí no encajamos del todo, pero se nota que somos españoles; y aquí encajamos, pero se nota que nos molan las bandas de otros sitios.
Perdón a la gente que espera las canciones por atrasar siempre los lanzamientos, lo sentimos mucho. No lo hacemos a posta.
Pablo: Nos rayamos mucho con eso. La gente de Latinoamérica que le gusta lo que hacemos… claro, si eres de España, aunque sea, te puedes acercar a ver algún concierto o algo así, pero estamos tan lejos. Y por ahora todavía no hay nada… pero esperadnos, por favor, chicos, sí iremos.
Listo, chicos.