En Proceso · Ene 20, 2026

No Comparto Mis Amigos – Collabs, ruido y el momento en que hacer música juntos empieza a tomar sentido.

NCMA subió el volumen y sin darse cuenta ya eran una banda.

¿Puede una collab convertirse en una de las mejores bandas emergentes? La receta es simple… Personas con gustos distintos, un cuarto de ensayo, ruido, intuición y el momento exacto en que todos sienten lo mismo. Solo química, repetición y dejar que las canciones cierren solas.

Ustedes dos ya habían colaborado antes en el proyecto de Matías, ¿no? ¿De alguna forma ya se veía venir que esto iba a terminar en una banda juntos? ¿Cómo fue que se armó No Comparto mis Amigos?

Mariana: Ellos están en otra banda. Yo los conozco de esa otra banda, en realidad. Ellos están en una banda que se llama Torkuatos, que también es de acá de Santa Cruz, y yo primero los conocía a ellos cuando tenía un proyecto solista.

Y nada, de ahí nos hicimos amigos, pasó el tiempo y me robé a dos Torkuatos y empezamos el proyecto. Así nos conocimos con los chicos. Y ya después terminé conociendo a Andru por Raúl y por Matías, y Andru nos llevó a Jannis. Algo así fue la cadena. Se fue armando todo solito.

Matías: Sí, pero respondiendo al punto específico que decías de Mariana y yo… cuando empezamos, claro, al principio nos conocimos por la otra banda. Un día, simplemente por probar, grabamos un par de cosas y las subimos. Y después Mariana, con su proyecto, nos empezó a llamar, digamos. Creo que desde ahí ya se veía un poco la tendencia de lo que es ahora la banda.

Para mí, va por ahí… o a lo mejor es porque ustedes dos están en la banda y ya habían hecho ese proyecto juntos. Pero por eso lo decía: como que ya se sentía que había algo ahí, súper trabajado.

Mariana: Puede ser, sí. Sí ha de haber influido, pero al mismo tiempo, hablando del sonido, siento que suena distinto. Suena distinto, pero quizás sí había una tendencia, digamos que podría suceder que de una collab nace una banda.

¿Cómo suena distinto?

Mariana: En el sonido. Siento que no es el mismo sonido. La canción con Matone -Matías-, digamos, no suena a No Comparto específicamente. Era como otra época, otro sonido.

Matías: Capaz era como la etapa más primitiva, podría ser, porque también era todo más grabado con una compu. Sí, así por diversión…. Bueno, todo es por diversión.

¿Qué sienten que ha cambiado en eso?

Matías: Bueno, los chicos… o sea, ya la conformación de la banda en sí misma, digamos, trajo cosas que no teníamos para nada cuando estábamos en ese momento que, como te decía, fue básicamente un día que nos juntamos con Mariana a grabar y grabamos. Pero ya cuando Mariana incorpora a Raúl y a Jannis, cambia completamente: se enriquece demasiado y cobra otra vida, digamos.

Mariana: Incluso te podría decir que cuando Matías tenía su proyecto -bueno, lo tiene todavía, digamos, ¿no?-, él estaba haciendo música seguido y me llamó a mí. Yo no tenía tan definido mi proyecto cuando era solista, digamos. Entonces, al tener una collab con alguien y luego sacar una primera canción, es como: “ok, oficialmente ahora sí tengo un proyecto solista”. Y ya te animás a hacer más cosas después… como, por ejemplo, robarte dos miembros de una banda (risas).

¿Cómo pasó eso? ¿Cómo los convenciste?

Mariana: Fue bastante sutil e inteligente, porque ellos me habían invitado a cantar una ves con su banda, digamos. Llamaron a dos chicas: a una amiga para hacer batería y a mí para hacer voces con el vocalista. Y nada, todo se dio súper bien, hubo una amistad muy genuina, por así decirlo.

Y nada, la verdad es que no fue para nada difícil. Ya nos ubicábamos por la movida aquí en Bolivia; Santa Cruz es bien chiquita y al final como que te terminas conociendo con todos.

Entonces cuando los conociste, ¿ya tenías una idea o una intención de “robártelos”? ¿O de incluirlos en tu proyecto? ¿Ya tenías una visión de lo que querías hacer?

Mariana: Ay, robármelos como tal, no. Fue más que un día me habían invitado a cantar, a presentarme como Mariana Rueda, y yo dije “ok”. Pero llegó un punto donde me hubiese gustado meter una segunda guitarra, y ahí fue cuando Mati me dio una mano.

Y de ahí conseguimos un bajista en ese momento, que era Joaquín -un besote a Joaquín, si nos volvemos a ver algún día-. Ahí se unió el bajo. Después Joaquín, en algún momento, creo que nos dijo que estaría bueno que haya una percusión, o sea, alguien más. Y ahí Mati nos había dicho que Raúl en cualquier rato se animaba, que si necesitábamos ayuda para algo… nada, él súper dispuesto. Y yo, obvio que sí, digamos, mejor si tengo músicos y yo sin hacer mucho esfuerzo, yo apareciendo.

Y ahí Raúl dijo: “sí, sí, me animo”. Y al final, bueno… Joaquín nos abandonó, se fue tras de su chica -un saludo, Joaquín (risas)-. No mentira, fue por trabajo.

Y nada, quedó Mati y Raúl; que en ese momento nos ayudaba en percusiones y sintes, pasó a bajo. Y nada más. O sea, Mati siempre estuvo en la guitarra desde que yo necesitaba ayuda, digamos.

Entonces eso… no fue un robo robo, pero sí un llamado de alma a alma.

Matías: El proyecto no era tan serio al principio. No tenía un objetivo al inicio, digamos. Entonces éramos como apoyando a Mariana.

Raúl: Sí, mi versión de la historia es más o menos así: yo, con mi banda, iba por otro género distinto. Entonces ya conocía a Mariana, había escuchado algunas de sus canciones y sabía que estaba haciendo algo con Mati.

Entonces, a modo de experimentar, de ampliar mi espectro musical, decidí apoyarla. Por eso le apoyé en todo: hice percusiones, sientes, el bajo -que es lo que estoy haciendo ahora- y en algunas canciones metí guitarra.

Entonces fue como una manera de explorar, ¿no? Explorar sonidos.

¿Cómo son esas colaboraciones? O sea, ¿hasta dónde…? No sé si ya tengan un disco o estén trabajando en uno, pero ¿cómo deciden que una canción ya está lista? ¿O que un arreglo no va? ¿Cómo son esas discusiones o esas charlas?

Raúl: Básicamente Mariana trae las canciones. Trae la base, y más o menos nuestro flujo de trabajo es así: Mariana trae como una base de alguna canción en guitarra o incluso la tararea (risas), y nosotros le vamos poniendo partes. La vamos formando y le vamos metiendo cosas.

Si ya tiene un coro, lo respetamos; y si vemos que podemos meter algo más, le metemos una intro… o sea, vamos probando cosas y dándole forma a la canción entre todos. Esa es la manera en la que trabajamos.

Matías: Y el momento en el que decidimos que ya está es simplemente algo que sentimos, digamos, ¿no? Es como, ya no hay que hacerle nada, ¡listo! Se siente bien ahí, listo, quedó. No lo sobrepensamos mucho tampoco, porque es un proyecto que nace desde la diversión. Tampoco pensamos ni sobrepensamos las cosas.

Mariana: Y a veces pasa, por ejemplo, que la canción cierra sola. La estás tocando en un ensayo y, de pronto, todos terminan en el momento en el que tiene que terminar. Y te das cuenta de que la canción ya está.

¿Cómo logran conectarse así?

Matías: Yo creo que tiene que ver con la música que, de alguna manera, escuchamos. Es cercana entre sí; no es la misma, pero es cercana. Siento que igual los géneros se combinan.

Por ejemplo, cuando vino Jannis con la batería, yo siento que las canciones que por ahí eran más tranqui, más lo-fi, más bedroom de Mariana, empezaron a exigir otra estructura por la misma batería, ¿no? Y ahí también eso te va guiando. Siento yo, al menos, que así fue.

Jannis: Sí, siento que pasó eso desde el primer ensayo que tuvimos los cuatro como tal. Ellos ya ensayaban: Matías, Raúl y Mariana. Yo voy al primer ensayo porque ahí Andru nos hace el enganche, y yo no sabía lo que estaban haciendo los tres; solo ubicaba a Torkuatos y ubicaba a Mariana. No sabía que de nuevo estaban haciendo algo los tres.

Y desde ese primer ensayo fue como que… yo, personalmente, sentí que sí encajé con lo que estaban haciendo los chicos, o con lo que estaban armando. Porque me decían: «no tenemos ni una lista, solo hay esto”, y nada, ahí me acoplaba, digamos, ¿no?

Entonces creo que se sintió nomás. Respondiendo a tu pregunta de cómo se fue armando, yo lo sentí desde ese primer día. Y ahí dije: “bueno, sí, me quedo, me gusta”.

Matías: Porque ese día ella nos estaba adicionando a nosotros, en realidad (risas).

Jannis: ¡Siempre dices eso! No… yo venía de no tocar ya como un año, un año y medio. Yo tenía otra banda que también se puso en pausa y se deshizo. Ahí en esa banda, fue que conocí a Andru y a los chicos.

Yo era fan número uno -soy fan número uno- de Torkuatos. Siempre estaba en todos sus conciertos y todo. Y a Mariana lo conocí igual por vista, por redes, por su música y todo.

Y nada, era muy loco que ahora yo fuera a tocar con dos chicos de Torkuatos, ¿no? Mi miedo era que yo no quede con ellos, que yo no combine con ellos, ¿me entendés? Yo le dije a Andru, yo pensaba tipo: “bueno, si no se da, no se da”.

Y se dio. Y me encantaron las composiciones de Mariana y lo que estaban haciendo todos juntos. Y así se dio… y me quedé.

Últimamente he estado pensando en que la generación de bandas que está saliendo ahora -incluyéndolos a ustedes- tienen una creatividad y una calidad increíble. Las canciones suenan muy bien, las ideas están súper trabajadas… ¿de dónde creen que nace todo eso? ¿Cómo le hacen para llegar a todas esas ideas?

Mariana: Nada… o sea, lo único que puedo decir es que cuando mezclas a mucha gente con talento, los encerrás en un cuarto y cada uno tiene gustos distintos, de alguna forma matchea bien. No sabría como explicarlo, pero cada uno tiene sus géneros favoritos, y al final terminan entendiendo muy bien el tuyo.

Y también te terminan nutriendo. Cuando Raúl me pasa canciones yo digo: “pucha, ¿cómo no pillé antes esto?”. Y son cosas que escucho todos los días, pero digo: “¿en qué cabeza cabe encontrarse esto un día en Spotify semanal?”.

No sé… sí siento que los gustos de cada uno de nosotros están bien marcados, van con la personalidad de cada uno, y al momento de hacer algo nuevo, sale muy bien.

Raúl: Son procesos. Son procesos como músicos que todos tenemos durante nuestra vida. Creo que uno va aprendiendo, y siempre al principio uno suena mal, ¿no? No sabe tocar bien el instrumento, no tiene todavía una idea clara del sonido que quiere tener. Entonces creo que es normal eso, que al principio no esté tan pulido.

Nosotros, con Mati, cuando empezamos nuestra banda anterior, igual al principio costaba, hasta que le agarramos la mano. Y una vez que encontramos el sonido que queríamos, no lo soltamos más.

Acá, en No Comparto, siento que todos veníamos ya con un background musical, con ideas un poco más claras, como que ya conocíamos nuestros propios procesos creativos. Y eso nos ayudó a que las cosas salgan más rápido y mejor. Porque es increíble la cantidad de canciones que hicimos en muy poco tiempo. Y aparte, por lo que nos decía la gente, eran buenas canciones; realmente resonaban con ellos.

Entonces siento que es parte de eso. Comparándolo con músicos que están empezando: es normal que al principio cueste. Y de hecho uno genera todas estas cosas con el tiempo, aprendiendo y haciéndolo.

Jannis: Aparte de mezclar a personas con talento en un cuarto, también está que cada uno tiene su trabajo en el área creativa, o en el área musical. Cada uno tiene su trayectoria, su experiencia, su vida personal con la música.

Y literalmente la vida te va juntando. En mi caso personal, yo no iba a los conciertos de Torkuatos porque me obligaban, sino porque me gustaba esa música. Yo seguía a Mariana porque me gustaban sus letras. Le di bola a Mariana cuando me dijo “vení a ensayar” porque era Mariana, ¿me entendés? Como que la vida te junta con gente con tus mismos gustos, y eso literalmente se reflejó en lo que hicimos musicalmente.

Entonces eso… no se puede explicar. Solo la vida te junta con la gente que tiene que estar contigo.

Sí, definitivamente. Ahora que los escucho, creo que en muchos de los casos lo que pasa es que uno se rinde, ¿no? Como que dices “bueno, quizá esto no es para mí” y ya no sigues. ¿Creen que también es un tema de perseverancia?

Matías: Claro. Y que todos estén en la misma, ¿no?.

Raúl: Sí, eso a veces es lo raro de trabajar con bandas. Como son varias personas, cada uno tiene objetivos distintos y a veces no son los mismos. Y pueden pasar cosas, como que algunos no le metan tantas ganas como otros, y eso a veces hace que las bandas se separen, o se ahoguen a punto de llegar a la orilla.

¿En que etapa sienten que están ahora, musicalmente o como banda?

Matías: Para mí es como que recién empujados de la orilla. Así… como que todavía se ve tu rodilla en el agua, creo.

Jannis: Sí, tal cual. Yo la siento en crecimiento, porque la exposición ha sido muy pronta. Entonces… nada, en crecimiento, porque todavía nos falta cumplir varias metas con lanzamientos y demás.

Raúl: Sí, yo creo que estamos en una etapa productiva, diría yo. Porque siento que podemos juntarnos un día cualquiera y hacer una canción, y es muy probable que salga. Entonces siento que lo que más necesitamos ahora es poder grabar esas canciones, grabar los videos y toda esa onda.

Porque sí que hemos creado más de lo que se ve en las redes. Tenemos mucho más que eso, y necesitamos entrar ya en esa etapa de plasmarlo, ya sea en grabaciones o lo que sea… pero tenerlo grabado.

Matías: Sí, tenemos como doce canciones ya cerradas, sólidas, concretas, que ya las tocamos en vivo. Pero a nivel producción, recién vamos a grabar nuestro tercer tema ahora, digamos. Entonces estamos todavía ahí, en ese rollo.

Y bueno, también nos preguntabas al principios estábamos grabando un disco, ¿no? Ahorita nuestro enfoque es más encontrar realmente el sonido que queremos, porque lo estamos descubriendo de a poco con estas canciones que te digo. Algunas suenan muy distintas a otras. Obvio tienen nuestra esencia, pero estamos ahí, descifrando.

Por ahora vamos a ir grabando una por una, ir sacándolas, y ya más adelante vemos si hacemos un EP compilatorio. Pero nuestro foco está en eso: grabar esas doce cosas que ya tenemos, que nos gustan, pero que todavía están encontrando ese sonido.

Raúl: Sí, esto viene de lo que dice Mati. Porque algunas canciones las tenemos heredadas de la etapa Mariana Rueda, cuando colaborábamos con ella. Tenemos como unos cuatro o cinco temas, y esas canciones ya vienen con un estilo más marcado, porque estaban más cerradas hacia otra dirección -que sigue siendo un poco la nuestra-.

Pero como la banda, las que hemos subido sí tienen el sonido que compusimos los cuatro, lo que hicimos ya en el tiempo de la banda. Y estamos en ese camino: sacar más de ese estilo, buscando cuál va a ser ese sonido específico para las siguientes canciones.

Matías: Que no es pensado, ¿no? Tampoco es que decimos: “bueno vamos a agarrar esta cosa de esta influencia y este género”. Nada, simplemente es lo que sale ahí, con la química.

¿Hacía dónde creen que está yendo ese estilo que han ido descubriendo? ¿Sienten que ya va encaminado a algún lugar, o todavía están divagando un poco, encontrando su sonido?

Mariana: O sea, ¿si tuviéramos que ponerle un género?

No necesariamente un género, pero… por ejemplo, ¿sienten que se están yendo hacia guitarras más distorsionadas? ¿Baterías más estridentes? ¿O una mezcla entre esto y lo otro? ¿Qué es lo que les está gustando ahora de lo que han estado haciendo?

Jannis: El ruido.

Matías: El ruido, sí. El equilibrio entre la voz suave de Mariana, con un bajo bien crunchy de Raúl, mucha distorsión, y por ahí una guitarra muy modulada, con mucho chorus. En algún punto, no sé… capaz suena muy genérico, pero bueno.

Raúl: No sí… yo siento que va más por ese lado. Creo que la cosa de ensayar en banda es que uno tiende a subirle el volumen más y más, de a poco. Y claro, nuestras canciones, en las últimas, han estado sonando más fuerte. Incluso la última que hicimos prácticamente parece una canción de shoegaze: full distorsión y todo.

Entonces nos gusta experimentar, y creo que vamos a ver hasta dónde podemos llevar eso también. Pero nuestra esencia -un poco por la voz de Mariana- es como que construimos alrededor de eso. Tratamos de que siempre tengan partes melódicas.

Y algo que creo que tenemos es energía. Siempre buscamos que nuestras canciones tengan energía, para que no te aburras escuchándolas. Aunque sean lentas o sean rápidas, que tengan esa energía.

Oigan, regresando un poquito… ¿esperaban la reacción que han tenido en redes? Ahorita que hablaban de que se sienten que todavía van empezando, o empujando el proyecto, pero creo que… digo, a las canciones les ha ido muy bien, ¿no? ¿Esperaban esa reacción o como la han recibido?

Matías: No, no… nadie. O sea, igual nos agarró como… como que nos sacudió un poquito, digamos. Todavía falta muchísimo camino por recoger, pero era como decía Mariana al principio: era un proyecto para ayudarla a ella tocar algunos temas.

Y de repente nos empezaron a dar más bola, nosotros lo fuimos tomando más en serio, entró Andru como manager a sacudirnos también, y ahí empezaron a pasar cosas, ¿no? De repente el artista número uno de Bolivia nos dijo: “hagan un collab conmigo”, y sacamos una canción con él, y fuimos a filmar, y no sé qué… y todo se empezó a mover así.

Y ahora capaz ya se está calmando un poquito más, pero no esperábamos eso. Tampoco era el objetivo. Solo pasarla bien entre nosotros.

Jannis: Muy rápido. No íbamos ni un año de banda. Fue un tema, porque eso fue el punto para, no sé, producir más en serio, ¿no? Y tomarlo más en serio como proyecto.

Mariana: Sí, de pronto alguien tan importante -y es importante para nosotros-, nuestro querido amigo Corona, nos vio y nos dijo: “chicos, ustedes tienen tanto talento”. Y él no sabía que llevábamos tan poquito tiempo con esta banda.

Fue como un balde de agua fría, un “estate quieto”, tipo: ¿van a hacer esto en serio? ¿No lo van a hacer en serio? ¿Se van a poner las pilas? ¿No se van a poner las pilas?

Y obvio que nos pusimos las pilas, porque ya estábamos metidos sin darnos cuenta, ¿no?

En contexto: Corona es un artista súper grande a nivel Bolivia. Y nos dio bola, hicimos una canción muy linda con él, creamos una bella amistad también.

Jannis: Vale la pena recalcarlo, porque cuando nos habló y todo eso, no teníamos ninguna spoty todavía.

¿Y dónde los había escuchado?

Jannis: Nos escuchó en SoundCloud. Nos ponía en SoundCloud en su auto… o sea, una grabación de un ensayo. Entonces, valoramos muchísimo eso.

Matías: Sí, el primer evento que tuvimos -creo que fue el primero, ¿no, chicos?- nos preguntaron que con quienes quisiéramos hacer un collab, y dijimos “Corona”, pero así como un chiste. Y él vio el video, entró a SounCloud, escuchó la canción… y después, bueno, ahí ya todo se dio.

Qué loco cómo se dan las cosas, ¿no? Y ahora, ¿qué expectativas tienen? O sea, ya que me dijeron que no están trabajando en un álbum como tal, sino en canciones sueltas… ¿cuál es su próximo objetivo? ¿Qué metas tienen ahorita como banda?

Mariana: Bueno… meta a corto plazo: grabar ese próximo tema y que todo salga bien. A corto plazo, eso.

Jannis: Hacer un lanzamiento.

Mariana: Sí, meta a Enero o Febrero del próximo año: estar grabando otro tema. Igual pasa que nosotros, desde que estábamos en la banda, coincidimos en que queríamos lanzar single tras single tras single, hacer esta estrategia medio urbana.

Una, para encontrar nuestro sonido y ver: “ok, ¿nos vamos más por acá o más para acá?”. Y otra, porque queríamos ver también un poco la reacción de la gente.

Y después viene la necesidad nuestra de hacer algo más cerrado, como un EP o un álbum. Quizá lo más cercano es un EP. Ahorita sí siento que tenemos las ganas genuinas de hacerlo y de cerrarlo, pero quizás al inicio no. Entonces por eso seguimos así.

Ahorita que hablas de esto de la estrategia de sacar single por single… creo que ahora las bandas, en la forma en que trabajan, también tienen que ser un poco creadores de contenido. No todas, pero se me hace interesante porque a veces las mismas bandas producen sus propios videos, sus propias fotos, a veces se graban. No como “creadores de contenido” en sí, pero sí o sí tienen que estar haciendo cosas.

Matías: Sí. Algunos de nosotros trabajamos también un poco en publicidad, y tenemos a Andru, nuestro manager, que también es fotógrafo y filmmaker. Él ya ha cubierto eventos, por ejemplo el Asunción, en Paraguay, y que sé yo. Tiene como esa cosa de descubrir los shows, y nos ayuda con la imagen también.

Nosotros generamos las ideas. No es algo que nos encanta hacer -los videos, la promoción y todo eso-, pero bueno, nos toca. Y sabemos que hoy en día, junto con la estrategia de sacar solo singles, viene esto de crear contenido cuando es necesario. Porque hoy en día, si no estás de alguna manera reiterada en la vida de la gente, en el feed, qué sé yo… el algoritmo te saca, ¿no? Lastimosamente. Eso siempre lo decíamos.

Entonces sí, como que nos hemos tenido que adaptar un poco a eso. Todavía no le hacemos tanto a TikTok, pero en Instagram ahí estamos más firmes.

Mariana: Aparte, ¿cómo le llegás -y no- a los que les querés llegar? De alguna forma te tienen que ver, ¿no? No siempre van a tener la posibilidad de ir a tus tocadas, o quizás durante un tiempo largo no toques, pero tu música tiene que seguir ahí, y de alguna forma se tiene que hacer ver.

Esta bueno eso de recomendar canciones entre tus amigos, digamos, ¿no? Pero qué lindo es cuando alguien que no te conoce, de pronto llega y te dice “oye, me gusta lo que hacés”. Así, lejos… como en México, allá, viene y te dice: “me gusta lo que hacés”.

Raúl: Sí, aparte yo pienso que es una forma de crear comunidad con tu fan o con la gente que te escucha. Una parte es tocar en vivo para ellos, y otra es lo que pasa por las redes. Porque ahí pueden sentir que son parte de la dinámica de la banda, todos viendo las cosas que hacemos, lo que subimos.

Y también es una vitrina al mundo. Como dice Mariana, es una forma en la que te pueden conocer. Y es más o menos la herramienta con la que quisimos verlo: no solo publicitarnos, ¿no?. Sino tratar de captar gente a la que le guste lo que hacemos, cómo lo mostramos, y así formar una comunidad con nuestros escuchas.

Ya para terminar… bueno, no, antes: ¿cómo les va con los fans en los shows?

Mariana: La gente aquí es muy tranquila. O sea, es como : te dicen “¿vos sos la de No Comparto?” Y vos: “sí”. -¿puedo decir malas palabras?- “¡Puta, viejo, me encanta tu música!”… y empieza, ¿no? Ese es el fan que nos llega: el más cercano, el que va a todas las tocadas, el que está en primera fila, el que grita a todo pulmón las canciones todo el tiempo.

Para mí eso es tranqui… es gente que realmente apoya lo nuestro.

Jannis: Tiene mucho que ver con lo que dice Raúl, de sentirnos cerca de la gente o de los fans. Las redes, porque es por ahí también por donde les llegamos: tipo haciendo caja de preguntas, respondiendo… por ahí nos compran las entradas, nosotros les respondemos, nosotros les pasamos el QR.

Y en cada tocada es increíble: siempre hay alguien que nos escribe para ir, ¿no? que espera esa fecha para ir y estar.

Entonces sí, como dice Mariana: es tranquilo, pero al mismo tiempo siempre hay público. Dan ganas de hacer más tocadas y presentarnos más en vivo.

Matías: Y siempre se nos acercan también, o sea… eso me parece loquísimo, ¿no? Como que siempre hay alguien que nos descubre. Y el proceso está bueno: tocar en vivo, porque la gente te descubre así.

Raúl: Sí, creo que lo más bonito es encontrar, en las tocadas, cada vez gente nueva. Personas que no habías visto antes, que incluso van sin conocer la escena local y van porque quieren vernos a nosotros. Y de paso sirve para que descubran la escena local, otras bandas y demás.

Encontrarse con gente que corea las canciones -aunque ni siquiera están subidas a ningún lado, pero ya se las saben-… ese tipo de cosas son muy gratificantes como banda. Y como que nos impulsa a seguir, a seguir haciendo música para ellos.

Chicos, ya para terminar ahora sí… ¿cómo se ven en cinco años con la banda? O en diez, o en veinte. ¿Con qué sueñan?

Raúl: Creo que lo primero sería lograr tocar fuera, salir del país, explorar otros escenarios. Sacar más música -eso es lo primordial-, sacar toda la música que tenemos ahí. Y ver la posibilidad de tocar en algún festival o en un escenario de otro país.

Mariana: En eso coincidimos todos. Sí, ese es como nuestro sueño a cinco años -y si se puede menos, mejor- que nos inviten, que nos llegue ese mensaje de “chicos, somos de tal país, ¿les gustaría venir a tocar?” Sería como un regalo de Navidad. Me encantaría escucharlo, la verdad.

Jannis: No, sí… yo, con hacer comunidad con otras bandas de otros países: que te recomienden a tal, que te presenten a tal, y así se van dando las oportunidades. Similar a lo que pasó con Corona, pero bueno… ahora expandiéndonos más.

Matías: Sí, ida y vuelta estaría bueno, ¿no? Así como que bandas más indie, no sé… de Paraguay y Bolivia hacen cruces en Bolivia. Como tours, así, hacer truques.

¡Listo, chicos! Muchas gracias.